La Vida y la Palabra

El morir a sí Mismo y el Dicipulado I

Hace algunas semanas hemos conmemorado la pasión y muerte de nuestro Señor Jesucristo y su posterior triunfo en la Resurrección. Así como es apropiado hablar de la muerte de Jesús que nos salvó, creo que conviene también hablar de la muerte del cristiano. No de la muerte física inevitable que algún día nos llevará a la tumba, sino de otra muerte más cercana, no forzosa sino voluntaria, que resulta en una mejor vida cristiana. Esto es, del morir a sí mismo.

Jesús dijo: \"El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.\" (Mt 16:24).

En esta ocasión Jesús no dijo, como en otro famoso pasaje: \"Venid a mí...\" (Mt 11:28) sino dijo: \"si alguno quiere venir en pos de mí...\". Esto es, si alguno quiere seguirme.

Aquí Jesús está hablando del discipulado, del convertirse en discípulo suyo.

Conocemos las palabras que Jesús pronunció poco antes de ascender al cielo: \"Id y haced discípulos en todas las naciones...\". (Mt 28: 19).

A los suyos Jesús les pide que no solamente prediquen el Evangelio para que la genta crea y se arrepienta, sino que, más allá de esto, hagan de los creyentes, de los que se han convertido, discípulos de Él.

Una persona puede haberse convertido, haber creído en Cristo. Pero eso no significa necesariamente que sea discípulo suyo. Ser discípulo de Cristo significa mucho más que meramente creer en Él, o practicar su religión. Tú amigo que lees estas líneas, puede ser que seas cristiano, pero quizá no eres un discípulo de Cristo.

Ser su discípulo significa seguir sus pisadas, ser como Él, obrar como Él obraba, vivir como Él vivía, o al menos, esforzarse por hacerlo. Pablo escribió: \"Sed imitadores de mí, como yo lo soy de Cristo.\" (1Cor 11:1).

El discípulo de un maestro no solamente escucha sus enseñanzas, sino que las asimila y las hace suyas. Si esas enseñanzas y esas palabras son las de Jesús, que \"son espíritu y son vida\" (Jn 6:63), entonces sus enseñanzas transformarán su carácter y su personalidad.

¿Por qué pues hablamos del negarse a sí mismo y del morir a sí mismo? Porque para ser discípulo de Jesús es necesario negarse a sí mismo y morir a sí mismo, ya que Él se negó a sí mismo cuando tomó forma humana y murió en la cruz para salvarnos. Y si Él lo hizo por nosotros ¿nosotros no lo haremos por Él? ¿Hará el discípulo menos de lo que hizo su maestro?

Nosotros no tenemos idea de lo que significó para el Hijo de Dios, que habitaba en la luz inmarcesible, descender a la tierra para tomar nuestra naturaleza, con todas las limitaciones que ello importa: un cuerpo pesado que necesita ser alimentado, que se enferma y se cansa; que está sujeto a las tentaciones de la carne, que se oponen a la santidad de Dios (porque Jesús siendo hombre también estuvo sujeto a ellas, aunque nunca pecó); un cuerpo sometido a la ley de la gravedad, que no puede remontarse del suelo y elevarse al cielo; que sufre el dolor...Hacerse hombre significó para Jesús la más cruel y humillante de las esclavitudes.

Pero hay una razón adicional por la cual el cristiano, si quiere ser discípulo de Cristo, debe morir a sí mismo.

En la epístola a los Filipenses leemos: \"Haya pues entre vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a qué aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y muerte de cruz.\" (Flp 2:5-8).

Renunció a portar en la tierra todas las características de su divinidad. Esto es, su poder y su majestad, su belleza y su omnisciencia, negándose a sí mismo, negando su misma naturaleza, para asumir las características y atributos de una naturaleza tan inferior a la suya, la de un ser humano común y corriente, que es lo más contrario imaginable a la gloria de la divinidad.

Hace muchos años se dio una película intitulada \"El príncipe y el mendigo\", famosa en sus días, en la que un hijo del rey y heredero del trono, se viste los harapos de un mendigo que es idéntico a él, y el mendigo a su vez, se pone las vestimentas reales del príncipe.

Así, cubierto de andrajos, el pequeño príncipe es expulsado de palacio, cuyos guardias no lo reconocen, y se ve obligado a andar con otros mendigos, a dormir con ellos, y a sufrir toda clase de humillaciones, mientras que el verdadero mendigo es tratado a cuerpo de rey en el palacio.

Esa fábula es una parábola que ilustra muy bien lo que significó para Jesús, hijo de Dios y heredero del universo, venir a la tierra para hacerse hombre. El tomo en verdad los harapos de un mendigo, pues eso es nuestro cuerpo, con todas sus flaquezas y debilidades, renunciando a la magnificencia de su gloria en el cielo y sometiéndose a todas nuestras limitaciones, siendo humillado y vejado por quienes le debían pleitesía.

Y estando en esa condición de verdadero esclavo, Él se humilló hasta aceptar la muerte, Él que era el creador de la vida y dueño de todo, muriendo en la forma más infamante que el mundo antiguo conocía, esto es, la muerte en la cruz.

Por ese motivo dice Él en la frase que citamos al comienzo: \"El que quiera venir en pos de mí, tome su cruz.\" Él nos insta a tomar nuestra cruz y a seguirlo, subiendo con Él al calvario.

Si Él tomó su cruz por nosotros ¿no lo haremos también nosotros por Él? Él no lo hizo como quien se fustiga por puro masoquismo, o como quien emprende una gran hazaña por puro heroísmo, sino lo hizo por amor a nosotros, porque nos amaba.

Él dijo pues que tomemos nuestra cruz. ¿Qué cosa puede ser la cruz para nosotros?

Para Jesús la cruz fue el madero sobre el cual murió en medio de grandes tormentos. Para nosotros la cruz puede ser cualquier circunstancia, cualquier situación o prueba, que nos obligue a renunciar a alguna cosa que amamos, o a algún deseo largo tiempo acariciado. O puede ser alguna situación que nos fuerce a aceptar algo que nos es desagradable y que requiera de mucha paciencia para soportar. O realizar algún sacrificio que el cumplimiento de nuestras obligaciones demande, o algún esfuerzo adicional por la causa del Evangelio. En suma, cualquier cosa que sea contraria a nuestra comodidad o a nuestros gustos, o que sea dolorosa y que nos haga morir a nosotros mismos.

¿Y por qué es tan importante que el cristiano muera a sí mismo?

Pablo escribió esta frase, que es el ideal de vida de todo creyente, si lo es de veras: \"Con Cristo estoy juntamente crucificado y ya no vivo yo, sino Cristo vive en mí.\" (Gl 2:20).

El que ha sido crucificado está muerto. No hay duda. Nadie puede haber sido crucificado con Cristo a menos que muera.

Somos crucificados con Él para que Él viva en nosotros. Tú quieres ciertamente que Cristo viva en tí. Todos queremos eso.

Pero Cristo no puede vivir en nosotros a menos que nosotros muramos a nosotros mismos. Porque, de lo contrario, nuestra propia vida carnal va a interferir con la suya.

No hay alternativa. O es su vida o es la nuestra.

En la medida en que nosotros estamos viviendo nuestra propia vida, Cristo no puede vivir en nosotros, porque nuestra propia vida se lo impide. Nuestra personalidad, nuestro ego, nuestro carácter, le impiden vivir en nosotros como Él quisiera, porque somos demasiado diferentes a Él.

Pudiera ser que Él quiera que hagamos algo que nos desagrada y nuestro ego se resista; o que nosotros querramos hacer algo que Él no aprueba.

Si dos personas no andan de acuerdo, dice el profeta Amós, no pueden caminar juntas (Am 3:3). Si no se ponen de acuerdo sobre lo que quieren hacer andarán a tropezones. Porque una de dos, o actuarán como el primero de ellos desea, o actuarán como el segundo de ellos quiere. Pero no pueden actuar a la vez de dos maneras distintas.

Así pues, si Cristo vive en mí y yo no he muerto a mí mismo, yo no seré capaz de actuar como Él desea que yo actúe y Él no podrá obrar a través de mí como Él desea obrar. Mi manera de ser se lo impedirá. Para que esa contradicción interna sea resuelta tengo que morir a mí mismo y dejar que sea Él quien viva y actúe en mí.

Última edición:
2009-11-17 10:51:18
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